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Por Rodolfo Palacios
En igual período que 2008, los robos aumentaron el 100 por ciento. Sin embargo, los especialistas estiman que el 60% de los casos no se denuncia. Cada habitante de un country gasta 1.000 pesos en seguridad privada.
Cada diez días, una familia que vive en un country bonaerense denuncia haber sido asaltada a mano armada por una banda de delincuentes. El dato surge de un relevamiento realizado por la Federación de Clubes de Campo entre los jefes de seguridad de 600 countries y barrios cerrados del Gran Buenos Aires. Hasta el 12 de mayo de este año, hubo 12 casos, entre ellos los dos hechos de violación y abuso denunciados en Escobar. En el mismo período de 2008, se registraron seis asaltos, lo que marca un aumento del 100 por ciento. Pero los especialistas en seguridad privada estiman que el 60% de los robos no se denuncia.
“Tengo un ejército de 10.500 hombres que se dedican a la seguridad privada. Sólo el 10% viene de las fuerzas de seguridad. En Escobar, donde ocurrieron varios casos, entre ellos dos abusos, las propiedades bajaron hasta un 40 por ciento. ¿Quién va a querer vivir en un lugar donde te pueden asaltar o violar”, razonó un ex militar que coordina una agencia de seguridad privada sueca que opera en la Argentina en la seguridad de countries y bancos.
Los countries del conurbano son custodiados por alrededor de 6.000 vigiladores privados que ganan 1.700 pesos por mes. En algunos robos, se sospechó de la intervención de los custodios. Para que todo esté en regla, deben tener permiso para portar armas otorgado por el RENAR, someterse a exámenes psicofísicos, no tener antecedentes penales y aprobar un curso de capacitación.
En lo que va del año, fueron asaltados los countries Pilar del Este; Pilar del Lago; El Aromo, de Campana; Las Lilas, de Luján; Benavídez Green y el club Newman, de Benavídez, y Los Cardales, de Campana (en el último año hubo seis asaltos). Durante 2008, robaron seis countries de Pilar, cinco de Escobar y cuatro de Tigre.
“Muchos casos se ocultan porque el damnificado teme que, si se da a conocer el robo, disminuirá el valor de la propiedad. A eso se suma la complicidad de las agencias de seguridad truchas o cooperativas que supuestamente brindan seguridad pese a no estar registradas. Eso les sale caro: por ahorrarse un 30%, contratan empresitas sin pergaminos”, dijo Eduardo Barbieri, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI), que agrupa a 300 empresas de seguridad privada de todo el país.
“Para los habitantes del country se puede afirmar que el nivel de seguridad es inversamente proporcional a la comodidad”, dijo el presidente de la Federación de Clubes de Campo, Juan Carlos Pratesi. Ante la falta de estadísticas en la policía bonaerense, en esa entidad manejan sus propios datos: en 2006 hubo 17 robos en countries; en 2007, 53, y en 2008, 35.
Para el ex comisario retirado José María Irrera, quien vive en un country y dirige una agencia de seguridad, vivir en un barrio cerrado es tan inseguro como vivir en un barrio popular. “Hace un rato robaron un country de Canning pero no salió en ningún lado. En más de la mitad de los hechos actúa un entregador. Cada familia gasta alrededor de mil pesos en materia de seguridad. Eso les duele en el bolsillo. Para comprar autos cero kilómetro no tienen problemas”. Fuente: http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=24341
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